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lunes, 27 de abril de 2015

Zazenshin, Dogen [21]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Con esta entrada finaliza la traducción del Zazenshin, uno de los tres textos que Dogen dedica específicamente a la descripción de zazen. Si en los otros dos textos (el Fukan zazengi y el Zazengi) Dogen se ocupa de los aspectos "exteriores" de zazen, sin embargo en este se centra describir su dinámica "interior".

El texto completo del Zazenshin, así como los comentarios realizados por Aldo Tollini, puede encontrarse en formato pdf aquí, formateado para impresión, así como en la pestaña de arriba Textos en pdf. En el texto en pdf se incluyen también las notas de Aldo Tollini que figuran en el original en italiano.


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Zazenshin
La aguja de zazen [21]


El siguiente es mi zazenshin:

La función esencial de todos los Buddha,
La función esencial de todos los patriarcas,
es estar presente con el no-pensamiento,
es estar completos sin la interacción.
Estar presente con el no-pensamiento,
esa presencia es intrínsecamente íntima.
Estar completos sin la interacción.
esa completud está completamente iluminada.
Esa presencia es intrínsecamente íntima,
[por ello] nada está teñido ni sucio.
Esa completud está intrínsecamente               iluminada,
[por ello] nada está derecho ni inclinado.
La intimidad sin teñir ni sucia,
es la intimidad que dejar ir todo sin arrojarlo.
La iluminación en la que nada está derecho ni inclinado,
es una iluminación en la que el esfuerzo es sin calculo.
El agua está clara hasta el suelo,
y los peces se mueven como lo hacen los peces.
El cielo es vasto y se extiende hasta el Cielo,
los pájaros vuelan como lo hacen los pájaros.

No es que el zazenshin del maestro ch'an Wanshi no haya dicho las cosas correctas, pero las cosas pueden ser también dichas así. Sobre todo, los descendientes de los Buddha y de los patriarcas deben estudiar [practicar] zazen como la cosa más importante y ese es el sello de la correcta transmisión.


Ninji año III (1242), mes III, día XVIII.
Escrito en el monasterio Kōshōji Hōrin.
Presentado a la asamblea de monjes al año siguiente (1243)
el XI mes de invierno, en el templo de Kippō de la provincia de Esshū Yoshida.


Comentario

En este último párrafo Dōgen propone su propia poesía sobre el zazenshin. El inicio de la poesía remite a la del maestro Wanshi Shōgaku:

La función esencial de todos los Buddha,
La función esencial de todos los patriarcas.

Pero la continuación es distinta:
es estar presente con el no-pensamiento,
es estar completos sin la interacción.

La presencia ante sí mismos sin el flujo de consciencia que invade la mente es el estado de zazen descrito arriba en este mismo texto, además de en el Fukan zazengi y en el Zazengi: el no-pensamiento, es decir, aquel estado que en la poesía precedente había sido descrito como “el agua clara hasta lo profundo” y “el cielo infinito y sin límites”. Por otra parte está el estado de completud sin necesidad de la interacción con los demás, la capacidad de no dependencia del exterior, solo así se es de verdad libres. Quien depende de factores externos estará sin embargo condicionado. Esto, obviamente, no significa de hecho no tener relaciones externas al propio yo, significa no depender de ellas.


Esa presencia es intrínsecamente íntima,
[por ello] nada está teñido ni sucio.
Esa completud está intrínsecamente iluminada
[por ello] nada está derecho ni inclinado.

No se hacen discriminaciones y no se emiten juicios, estos nacen de nuestro yo dualista y son causa de ilusión. Por tanto no se juzga nada como tintado ni sucio y todavía menos como derecho o inclinado. Cada cosa es aquello que es, y nada más.


La intimidad sin teñir ni sucia,
es la intimidad que dejar ir todo sin arrojarlo.

Cuando no se hacen discriminaciones, se deja ir todo (es decir, el propio yo), pero sin arrojarlo, porque este último tipo de acción comporta la repulsa y el rechazo. En cambio, dejar ir es un abandonar sin rechazar; más simplemente, es olvidar.

 
La iluminación en la que nada está derecho ni inclinado,
es una iluminación en la que el esfuerzo es sin calculo.

Cuando no emiten juicios sobre las cosas, se muestra una iluminación en la que, aun esforzándose en las distintas actividades cotidianas, no se tiene como objetivo el interés personal. Abandonar el juicio discriminante significa abandonar el propio yo y esto a su vez significa abandonar la perspectiva egoísta, según la cual de la acción se espera alguna contrapartida. “Sin cálculo” significa la acción desinteresada, que es el máximo que se puede alcanzar en la esfera de la actividad.

El final de la poesía recuerda a aquella precedente:


El agua está clara hasta el suelo,
y los peces se mueven como lo hacen los peces.
El cielo es vasto y se extiende hasta el Cielo,
los pájaros vuelan como lo hacen los pájaros.


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Aldo Tollini
 
Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo

Testi scelti de Eihei Dogen Zenji


Ubaldini Editore. Roma, 2001


Traducción: Roberto Poveda Anadón

Fotografía: Roberto Poveda Anadón

lunes, 20 de abril de 2015

Zazenshin, Dogen [20]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini


Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 



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Zazenshin
La aguja de zazen [20]
 

Zazenshin del maestro ch'an Wanshi Shōgaku por designación imperial:


La función esencial de todos los Buddha,
La función esencial de todos los patriarcas,
Es conocer sin estar en contacto con las cosas,
Es resplandecer sin iluminar nada.
Conocer sin estar estar en contacto con las cosas,
Es un conocimiento intrínsecamente sutil;
Es resplandecer sin iluminar nada,
Es una claridad intrínsecamente misteriosa.
Un conocimiento intrínsecamente sutil,
Es pensar todo sin discriminaciones.
Una claridad intrínsecamente misteriosa,
Es cuando no existe la más mínima fractura.
Pensar todo sin discriminaciones,
Es un conocimiento especial sin igual.
Cuando no existe la más mínima fractura,
Es la claridad de la iluminación que no retiene.
El agua está clara hasta lo profundo,
Los peces nada tranquilos.
El cielo es infinito y sin límites.
Los pájaros vuelan lejos.

La “aguja” de la “aguja de zazen” es la manifestación de la gran función [del zazen], es modelo [a seguir] que va más allá del sueño y la forma, es el punto de conjunción que precede al nacimiento de los padres, es el placer de no injuriar a los Buddha y a los patriarcas, es [comprender] la inevitabilidad de la destrucción de propio cuerpo y de la perdida de vida, es una cabeza de shaku y un cuello de dos sun.

[Comentario (de Dogen) al texto]

La función esencial de todos los Buddha.

Los Buddha toman siempre a los Buddha como su función y realizan esta función. Esto es zazen.

La función esencial de todos los patriarcas.

[Como dice Ekaku] “mi maestro no tenía un dicho similar”. Este principio es “los patriarcas”. [Por eso] el Dharma es trasmitido y el vestido es trasmitido. Las caras del dicho “girar la cabeza y cambiar el rostro” son la “función esencial de los Buddha”. Las cabezas del dicho “cambiar el rostro y girar la cabeza” son “la esencia funcional de los patriarcas”.

Conocer sin estar en contacto con las cosas.


Aquí no se trata del conocimiento perceptivo, porque eso cuenta poco, y no es tampoco un conocimiento de tipo intelectual, porque este es artificial. Por eso, conocer es tocar las cosas y no tocar las cosas es conocimiento. Esto no debe de ser considerado como conocimiento universal, ni considerado como auto-conocimiento. Ese no tocar las cosas [significa] “en el sitio claro llega, en el sitio claro golpeo; en el sitio oscuro llega, en el sitio oscuro golpeo”, y sentarse “destruyendo la madre que da vida a la piel”.

Es resplandecer sin iluminar nada.

Este iluminar no es un iluminar con una luminosidad [dualista], ni una aclaración espiritual, sino [simplemente] esclarecer sin que nada sea esclarecido.

La claridad no es distinta del objeto esclarecido porque el objeto esclarecido es la claridad misma. “Sin [que] nada” significa que ninguna cosa está escondida en todo el mundo y que incluso despedazando este mundo no se pierde nada; es sutil, es misterioso, es interactuante y no interactuante.

Un conocimiento intrínsecamente sutil.
Es pensar todo sin discriminaciones.


El pensamiento es por si mismo conocimiento y no necesariamente necesita de la capacidad de otros. Este conocimiento tiene forma y la forma son las montañas y los ríos.

Estas montañas y ríos son una cosa sutil, y esta sutileza es misteriosa y cuando la usamos está viva.. Para hacer un dragón no importa si estamos dentro o fuera de la puerta de U. Usando incluso una pequeña parte de este conocimiento se atrapan montañas y ríos de todo el mundo y con toda la fuerza propia se conoce. Si no existe nuestro conocimiento íntimo de montañas y ríos, ni siquiera existe un conocimiento parcial. No hemos de lamentarnos si el pensamiento discriminante llega de forma tardía. [Esto es porque incluso] los Buddha que ya en el pasado habían usado la discriminación están ahora aquí presentes [iluminados]. “Nunca en el pasado” significa “ya en el pasado” y “ya en el pasado” significa estar aquí presentes [como Buddha iluminados]. Por tanto, “sin discriminaciones nunca en el pasado” significa que no se encuentra ni siquiera una única persona.

Una claridad intrínsecamente misteriosa,
Es cuando no existe la mínima fractura.


La mínima fractura es el mundo entero. Sin embargo, [esta claridad] es intrínsecamente misteriosa e intrínsecamente luminosa. Por tanto, es como si no llegase de ninguna fuente. [Puesto que no es visible no hay que dudar de los ojos y no hay que confiar en las orejas [habiendo oído decir que esta claridad es visible]. Es necesario aclarar el significado profundo más allá [del sentido aparente], no girar dentro de las palabras para buscar la regla: esto es la claridad. Por tanto, esta es sin iguales, por esto es incomprensible y ha sido considerada como una extravagancia. ¿Ha sido considerada de esta forma, y hemos tal vez de dudar nosotros?

El agua está clara hasta lo profundo,
Los peces nadan tranquilos.


“El agua está clara”. Para el agua que está en el cielo la expresión “agua clara” no es suficiente. Tanto más en tanto que no es el agua de la claridad aquella que se encuentra sobre esta tierra, sino aquella que no tiene orillas [límites] en sus extremos, y esa es “el agua clara” de verdad. Si un pez se mueve en este agua, no es que no se mueva. Por mucho que se mueva decenas de miles de grados no es medible, no es agotable. Puesto que no existe orilla [de referencia] para medir, y arriba no hay nubes en el cielo y no hay un fondo hasta el cual sumergirse, no hay nadie que pueda medir. Si queremos discutir sobre la medida [en realidad podemos solo decir] que hay “el agua absolutamente clara”. La virtud del zazen es como aquel moverse del pez, [incluso moviéndose] mil o diez mil grado, ¿quién lo mide? El moverse libre [de los peces] es [como] el recorrido del pájaro que se mueve sin meta.

El cielo es infinito y sin límites
Los pájaros vuelan lejos.


“El cielo es infinito” no tiene que ver con el Cielo El cielo que tiene que ver con el Cielo no es el cielo infinito. Y ni siquiera es el cielo infinito [en el sentido] de que se expande por todas partes; ni escondido ni manifiesto, sin adelante ni atrás: esto es el cielo infinito.

Si un pájaro vuela en este cielo, es un dharma de volar en el cielo. [Este] acto de volar en el cielo no es medible. Volar en el cielo es todo el mundo, porque todo el mundo vuela en el cielo. Aun no sabiendo cuanto se extiende este volar, para expresar [este volar] más allá de lo medible, decimos “vuela lejos”. [Es como el dicho] “Andar sin atar los cordones debajo de los pies”. Cuando el cielo vuela, incluso los pájaro vuelan. Cuando los pájaros vuelan, incluso el cielo vuela. Para expresar este “volar” [decimos] “está precisamente aquí”. Esta es la aguja del [zazen] firme inmóvil; por muchas decenas de miles de avances que existan, decididamente se dice: “está precisamente aquí”.

Este es el zazenshin del maestro ch'an Wanshi. Entre todas las generaciones de monjes antiguos no ha existido ninguno [que halla escrito] un zazenshin  como este. Si los sacos de piel que apestan por todas partes debiesen de expresar un zazenshin como este, incluso aunque se esforzasen durante una o dos vidas, no lo conseguirían.

En todas las direcciones no existe otra que esta aguja. Cuando mi maestro subía sobre el asiento para hablar decía a menudo: “Wanshi es un viejo Buddha”. Nunca dijo algo parecido sobre otro chino. Cuando se tiene ojos para conocer a una persona, se tiene también orejas para [conocer] la voz de los Buddha y de los patriarcas. Es verdaderamente conocido que existen Buddha y patriarcas sobre el monte Tōzan.29 Ahora han pasado más de ochenta años desde los tiempos del maestro ch'an Wanshi. Viendo su zazenshin yo compongo mi zazenshin. Hoy es el día XVIII del tercer mes de Mizuetora, del tercer año Ninji (1242). Desde hoy al día VIII del X mes del XXVII año de Shao xing,30 se pueden calcular aproximadamente que hay 85 años.


Comentario

En este párrafo presenta y comenta el Zazenshin del maestro Wanshi Shōgaku, el único que desde su punto de vista es válido.
La función esencial de todos los Buddha,
La función esencial de todos los patriarcas.

La función de los Buddha y de los patriarcas, que es la misma, es la de trasmitir la enseñanza más allá de las palabras (como dice Ekaku: “mi maestro no tiene un dicho parecido), para hacer ver la realidad de forma distinta a a aquella a la que las personas ordinarias están habituadas.
Es conocer sin entrar en contacto con las cosas.

El verdadero conocimiento no es un conocimiento perceptivo y ni siquiera es un conocimiento de tipo intelectual, puesto que estos son limitados. En cambio “conocer sin entrar en contacto con las cosas” es “un conocimiento intrínsecamente sutil” puesto que se trata de un conocimiento que no se basa sobre la percepción, ni sobre los sentidos, que, por tanto, no tiene necesidad de contactos externos, sino que proviene todo del interior, desde nuestra naturaleza-de-Buddha. Es un conocimiento que está más allá de las discriminaciones y que acepta la realidad tal como es, sea clara u oscura. Este tipo de conocimiento no es una acumulación de saber, sino que es tal que renueva en lo profundo y “da (nueva) vida a la piel”, nos lleva a una nueva vida.

Es resplandecer sin iluminar nada.

“Resplandecer sin iluminar nada” es una luminosidad intrínseca que no se basa sobre algo distinto a sí mismo. También en este caso, como antes para el conocimiento, es negado el dualismo entre sí mismo y algo distinto a sí mismo. Entonces, “la claridad no es distinta del objeto iluminado porque el objeto iluminado es la claridad misma”, la fuente de la luminosidad y el objeto de la luminosidad no son dos sino un mismo objeto.

La ausencia de un objeto de la luminosidad, “sin nada”, significa “que ninguna cosa está escondida en todo el mundo y que incluso despedazando este mundo no se pierde nada”, es decir todo es claro y evidente tal como es. Esta realidad, que es la manifestación de la iluminación, es la coseidad tal y como es, sin esconder nada. Toda su expresión en su simple existir expresa la verdad de la iluminación.
Un conocimiento intrínsecamente sutil,
Es pensar todo sin discriminaciones.

El verdadero conocimiento, aquel que no está en contacto con las cosas, se basa sobre el pensamiento no discriminante. En esta interesante exposición de una teoría budista del conocimiento, Dōgen hace una afirmación extremadamente moderna: “El pensamiento es por sí mismo conocimiento y no tienen necesidad de otras capacidades”. ¿Qué entiende con pensamiento? ¿Quizás el pensamiento discriminante, la capacidad de reflexionar sobre las cosas? Ciertamente no es esto lo que Dōgen quiere decir. Se refiere al pensamiento no discriminante, es decir a la capacidad de pensar el universo como un único objeto unitario.

¿Cual es el conocimiento que se deriva de un pensamiento así? Es un conocimiento que se refleja totalmente en la realidad misma. No existe fractura entre conocimiento y objeto conocido y el conocimiento es toda la realidad entera (es “las montañas y los ríos”). Si tenemos este tipo de conocimiento, entonces no sirven los esfuerzos para adquirir la iluminación (para hacer un dragón no sirve la puerta de U), ella está ahí delante de nosotros desde siempre. Este conocimiento no es un conocimiento parcial, o lo tenemos y conocemos todo el mundo y toda la realidad o bien no conocemos. No es un conocimiento acumulable y perfeccionable con el tiempo y el esfuerzo, sino que es en cambio el resultado de un “girar la cabeza y cambiar la cara”, es decir, de una trasformación interna profunda.

El pensamiento no discriminante no está dado, pero se alcanza y no debemos de preocuparnos si se alcanza tardíamente, porque el tiempo no tiene sentido. Por ello cuando se dice “sin ninguna discriminación en el pasado” aquel “ninguna... en el pasado” significa “ya... en el pasado” que a su vez significa “estar aquí presentes”. Por tanto alcanzar el pensamiento no discriminante es como estar juntos desde siempre, más allá de la dimensión temporal.
Una claridad intrínsecamente misteriosa.
Es cuando no existe la mínima fractura.

Como dice en el Fukan zazengi “si existe una separación [del tamaño] de un sutilísimo cabello, el Cielo y la tierra se separan claramente; si surge, incluso un poco, [la percepción de los opuestos se pierde el corazón en la confusión”. Por tanto “la mínima fractura es el mundo entero”. No se trata de dimensiones, la mínima fractura en el pensamiento es el surgir de la discriminación y es una rotura definitiva.

La claridad no viene de una fuente y no tiene un objeto que clarificar, sino que es la claridad en sí misma. Es la claridad interior que está en condiciones de iluminar todo el mundo. Si no es visible, no se duda de su existencia. Pero hay que tener cuidado, esta claridad interior no proviene de la especulación intelectual (“no des vueltas dentro de las palabras para buscar la regla”).
El agua está clara hasta lo profundo,
los peces nadan tranquilos.

El agua verdaderamente limpia sobre esta tierra no es el agua “que tiene orillas en sus extremos”, es decir el agua de los mares, de los ríos, de los lagos y de los estanques, sino que es el agua verdaderamente clara de nuestra mente. Aquello que se mueve en el agua clara de nuestra mente o en el cielo claro de nuestra mente “no es medible, no es agotable”, se mueve libremente sin dejar rastros. ¿Cómo se puede medir sin puntos de referencia? ¿Cómo se puede cuantificar aquello que no es medible? Es simplemente libre de ser aquello que es.

En el zazen, ¿quién mide el movimiento de los peces y de los pájaros (los pensamientos, las emociones) en el agua y cielo de nuestra mente?
El cielo es infinito y sin límites,
Los pájaros vuelan lejos.

Por mucho que parezca que el cielo es infinito, es solo el cielo de nuestra mente el que es verdaderamente infinito.

Aquello que se mueve en este cielo infinito de nuestra mente no es medible, sino que se le deja libre para moverse, para ir y venir. Aquello que vuela en este cielo no es una cosa o dos cosas, sino todo el mundo. “Cuando el cielo vuela, también los pájaros vuelan. Cuando los pájaros vuelan, también el cielo vuela”, no son dos cosas sino la misma cosa, el cielo es los pájaros y los pájaros son el cielo mismo. Y el volar, por muy lejos que se pueda ir, está precisamente aquí en este momento.

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Aldo Tollini


 

Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo

Testi scelti de Eihei Dogen Zenji


Ubaldini Editore. Roma, 2001


Traducción: Roberto Poveda Anadón

Fotografía: Roberto Poveda Anadón

miércoles, 15 de abril de 2015

Zazenshin, Dogen [19]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 


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Zazenshin

La aguja de zazen [19]




Consiguientemente, desde la antigüedad hasta ahora, existe algún monje antiguo que ha escrito Inscripción del zazen, o que ha escrito Principios del zazen, o que incluso ha escrito La aguja del zazen, pero en las Inscripciones del zazen no hay nada que valga la pena de ser tomado y quién ha escrito Principio del zazen no se atiene a ello. Están escritos por personas que no conocen el zazen y que no trasmiten directamente el zazen.

Así son los Zazenshin en la Colección de la trasmisión de la lámpara y las Inscripciones del zazen en la colección de la lámpara que se difunde por todas partes. Qué lástima, a pesar de que hallan pasado toda la vida en el bosque [del zen] en las diez direcciones, no han sido capaces de comprometerse con una sentada [en zazen]. El sentarse no es su sentarse y su compromiso no encuentra su yo. Esto no es porque el zazen no se adecue a su cuerpo y mente, sino porque ellos no apuntan a un compromiso verdadero y se desvían enseguida. Aquello que estos han coleccionado son solo los aspectos que sirven para retornar al origen y volver a la base. [Para hacer esto] se dirigen vanamente a calmar y controlar la respiración y los pensamientos y no llegan ni siquiera a los cuatro estadios, a saber: observar los aspectos del Dharma, eliminar todas las contaminaciones, influenciar benéficamente la “semillas”, es decir nuestro yo inconsciente, adquirir las condiciones de la libertad. Y ni siquiera llegan a la visión de las “diez tierras” y el “despertar ecuánime”. ¿De qué manera pueden trasmitir el zazen de los Buddha y de los patriarcas? Los historiadores de la dinastía Song se equivocaron al referir [estos textos], pero los estudiosos posteriores no deben buscar el echarlos fuera.

El zazenshin del maestro Wanshi Shōgaku, del monasterio Tendō, del famoso monte Taibai en la provincia de Qingyuan del imperio de los Song [en China] es el único que es [expresión] de los Buddha y de los patriarcas, que es el [verdadero] zazenshin, que sigue la Vía, el único que resplandece sobre ambos lados en el mundo del Dharma y en el que los Buddha y los patriarcas del presente y del pasado son tales. Los Buddha del pasado y del futuro han sido estimulados por esta aguja, y los patriarcas de ahora y del pasado han encontrado la realización con esta aguja. He aquí, a continuación, ese zazenshin.


Comentario

Varios maestros y monjes han escrito textos para explicar la naturaleza de zazen denominados Inscripciones del zazen o  Principios del zazen o La aguja del zazen. Sin embargo estos textos han sido escritos por personas que no conocen el zazen y no son por tanto de confianza.

Normalmente el zazen es concebido como un instrumento “para retornar a los orígenes y volverse a la base”, es decir para interrumpir el flujo de conciencia y volver a un supuesto origen incontaminado. Y para hacer esto “se dirigen vanamente a calmar y controlar la respiración y los pensamientos”. Por tanto, conciben el zazen como un instrumento para obtener la paz y la concentración de la mente.

El único texto valido entre todos esos el el Zazenshin del maestro ch'an Wanshi Shōgaku, del monasterio Jingde Tiantong, sobre el famoso monte Taibai en la provincia china de Qing yuan.

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Aldo Tollini

 
Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo
Testi scelti de Eihei Dogen Zenji

Ubaldini Editore. Roma, 2001

Traducción: Roberto Poveda Anadón

Fotografía: Internet

sábado, 11 de abril de 2015

Zazenshin, Dogen [18]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 



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Zazenshin
 

La aguja de zazen [18]


Estar iluminados por la claridad de los Buddha y de los patriarcas es investigar y practicar el zazen. Las personas estúpidas confunden la claridad del Buddha y piensan que es como la del sol y la de la luna o como la de las perlas y el fuego. Pero la claridad del sol y de la luna es tan solo la de la actividad del renacimiento en las seis formas y no puede ser comparada a la claridad del Buddha. La claridad del Buddha es el recibir y el escuchar una única máxima [de la enseñanza y no olvidarla], adherirse y atenerse a una enseñanza, recibir en linea directa el zazen. Si no se está iluminados por esta claridad, no se puede ni adherir ni atenerse a ella. Por ello, desde la antigüedad, aquellos que han comprendido el zazen como zazen son pocos.

Actualmente en el país de los Song [China] entre los abades de los monasterios aquellos que no practican y no conocen el zazen son muchos y aquellos que lo conocen bien son pocos. Existen períodos establecidos en los que practicar zazen en todos los monasterios y, desde el abad a todos los monjes, la práctica del zazen es considerada la cosa principal y el zazen es aconsejado. Sin embargo, son raro los abades que conocen zazen.

Comentario

Sin embargo, son pocos aquellos que comprendido profundamente el  zazen y están en condiciones de trasmitirlo correctamente. Incluso en China, si bien es ampliamente practicado, el zazen a menudo es malentendido. Por este motivo Dōgen ha escrito este capítulo del Shōbōgenzō que tiene la finalidad de aclarar el verdadero significado del zazen.


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Aldo Tollini

 

Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo

Testi scelti de Eihei Dogen Zenji

Ubaldini Editore. Roma, 2001


Traducción: Roberto Poveda Anadón

Fotografía: Meditation in Springfield. Internet

martes, 7 de abril de 2015

Zazenshin, Dogen [17]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 

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Zazenshin
 
La aguja de zazen [17] 
 

 [Viendo el diálogo entre los dos se entiende que] tanto Nangaku como Kōzei [Daijaku] son personas de gran envergadura. Kōzei es uno que ha construido un Buddha por medio del Buddha sentado. Nangaku es uno que muestra el Buddha sentado con la finalidad de construir un Buddha. En la comprensión de Nangaku existe este tipo de enfoque y en la comprensión de Yakusan están las palabras referidas arriba. Es preciso saber que el punto fundamental de Buddha tras Buddha y patriarca tras patriarca es el Buddha sentado. Aquellos que ya son un Buddha tras un Buddha y un patriarca tras un patriarca han usado esto como punto fundamental. Para quien no ha llegado todavía a este punto, es algo que no han visto ni siquiera en sueños. Decir que la enseñanza del Buddha ha sido trasmitida desde occidente [India] a oriente [China] significa decir que ha sido trasmitido el Buddha sentado, así como que este es el punto fundamental. Donde no se haya trasmitido la enseñanza del Buddha no se ha trasmitido zazen. Aquello que generación tras generación ha sido trasmitido es únicamente la esencia del zazen. Aquel que no trasmite en línea directa esta esencia [el zazen] no es un Buddha o un patriarca. Si esta única enseñanza no está clara, entonces no están claras las diez mil enseñanzas y las diez mil prácticas. Y si estos Dharma1 no están claros, no se puede decir que se tiene un ojo claro2 y no se alcanza la Vía y [entonces], ¿cómo se puede ser Buddha y patriarcas del pasado y del presente? Por esto hemos de sostener que los Buddha y los patriarcas han trasmitido sin falta el zazen.


Comentario

Nenagaku y Daijaku son grandes personajes de la profunda comprensión del Dharma, si bien con un enfoque distinto. Mientras que el segundo sentándose en zazen (el Buddha sentado “construye” al Buddha), el primero aclara el significado del zazen para llegar a “construir” el Buddha. Daijaku está sentado en zazen con la intención de convertirse  en un Buddha y Nangaku le explica qué significa querer convertirse en un Buddha estando sentado.

El zazen es la esencia de la verdadera enseñanza del budismo, es lo que los Buddha y los patriarcas han trasmitido, y la práctica del zazen es la Vía para la budeidad.

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Aldo Tollini
 
Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo
Testi scelti de Eihei Dogen Zenji
Ubaldini Editore. Roma, 2001

Traducción: Roberto Poveda Anadón
Fotografía: Bodhidharma sobre un elefante blanco. Fragmento de una inscripción de Yinyuan. Internet

viernes, 3 de abril de 2015

Zazenshin, Dogen [16]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 

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Zazenshin
 
La aguja de zazen [16]


El sentarse del hombre ordinario como parte de su actividad cotidiana no es este Buddha sentado. Por mucho que el sentarse del hombre ordinario se asemeje al sentarse del Buddha  o al Buddha sentado, es como el construir un Buddha por parte del hombre, o un hombre que construye un Buddha. Si bien existen hombres que construyen Buddha, no todos los hombre construyen un Buddha y el Buddha no es todos los hombres. Pueesto que todos los Buddha no son todos los hombres, el hombre no es necesariamente el Buddha y el Buddha no es necesariamente el hombre. También para el Buddha sentado es la misma cosa.


 
Comentario

En este párrafo Dōgen pretende aclarar la neta diferencia que existe entre el hombre y el Buddha. El sentarse del hombre ordinario no es el Buddha sentado. Por otra parte, si bien algunos hombres están en condiciones de construir (es decir, de convertirse en) a los Buddha, no todos los hombres pueden hacerlo. Por otra parte, los Buddha no son los hombres y por tanto “el hombre no es necesariamente el Buddha, y el Buddha no es necesariamente el hombre”. El hombre es el hombre y el Buddha es el Buddha.

La budeidad no consiste en cualquier práctica ni es propia de cualquier hombre ordinario, más bien es prerrogativa de la práctica por excelencia, el zazen, la única puerta de acceso verdadera a la iluminación. Quien practica zazen no es un hombre ordinario, sino un iluminado que construye el Buddha puesto que solo en la iluminación se puede construir el Buddha.


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Aldo Tollini
 
Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo
Testi scelti de Eihei Dogen Zenji
Ubaldini Editore. Roma, 2001

Traducción: Roberto Poveda Anadón
Fotografía:Roberto Poveda. Vesak, Roma 2013


sábado, 28 de marzo de 2015

Zazenshin, Dogen [15]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 

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Zazenshin
 
La aguja de zazen [15]


[De nuevo Nangaku dijo:] “Si te preocupas de la forma del sentarse, no alcanzas su principio”. Preocuparse de la forma del sentarse significa [primero] arrojarla fuera [y después] seguirla. El sentido de esto es que quién ya esta sobre la Vía para convertirse en un Buddha sentado no puede prescindir de preocuparse por la forma del sentarse. La preocupación por la forma del sentarse no puede prescindir de estar, pero puesto que esta preocupación está clarísima, ella no alcanza su principio. Un esfuerzo así se llama “dejar caer mente y cuerpo”. Estas palabras no son para aquellos que no están ya sentados [en zazen]. Son para cuando nos sentamos, para aquellos que se sientan, para el Buddha sentado y para el estudio del Buddha sentado.


Comentario

Ahora Nangaku se ocupa de la forma física del zazen. El que se preocupa de la forma física, es decir de mantener la espalda enderezada, de mantener las manos en la posición correcta, respirar del modo oportuno, etc., “no alcanza su principio”, es decir se equivoca. El que se preocupa de la forma del zazen no realiza plenamente su potencialidad, sin embargo la forma es importante y no es descuidada. ¿Cómo salir de este impasse? Según Dōgen: “Preocuparse de la forma del sentarse significa [primero] arrojarla fuera y [después continuar] siguiéndola”, en otras palabras, echar fuera las preocupaciones sobre la forma del sentarse para después sin embargo atenerse a ellas. ¿Cómo es esto posible? Tomando consciencia de la importancia de la forma del zazen y conformándose a ella sin convertirla en cambio en objeto de preocupación. Es como un artesano experto que tiene que usar un instrumento de su trabajo de forma apropiada si quiere crear un objeto valioso. Sin embargo, su consumada experiencia hace que esté preparado para hacerlo de manera correcta sin tener que preocuparse de ello, sino haciéndolo de forma natural, como algo adquirido. Existe la forma correcta, pero no es motivo de preocupación, a lo más de atención.

Esta preocupación por la (o mejor atención a la) forma de sentarse no puede dejar de estar presente, pero porque está bien presente en la consciencia del practicante no interfiere con la actividad del zazen.  Si en vez de estar bien presente en la consciencia, fuese un problema oculto y latente podría actuar por caminos desviados e interferir. Es precisamente la claridad de su importancia la que lo hace un no problema.

Esta actitud es la del shinjin datsuraku del Genjō kōan, es decir “dejar caer mente y cuerpo”. Es la mente del sin-pensamiento como es descrito en el Fukan zazengi, un estado mental en el que todo está presente sin que interfiera en modo alguno. La consciencia de la forma física, junto a otras cosas, está presente ahí. Presente simplemente, sin más.

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Aldo Tollini
 
Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo
Testi scelti de Eihei Dogen Zenji
Ubaldini Editore. Roma, 2001

Traducción: Roberto Poveda Anadón
Fotografía: Sodo Yokoyama. Internet.

martes, 17 de marzo de 2015

Zazenshin, Dogen [13]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 

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Zazenshin
 
La aguja de zazen [13]


Nangaku dijo: “Si estudias el Buddha sentado, [has de saber que] el Buddha no no tiene una forma fija”. Es natural expresarse de esta forma. El hecho de que para el Buddha sentado existan uno o dos Buddha [distintos], depende del hecho de que no tiene una forma fija.1 Cuando se habla ahora del Buddha que no tiene una forma fija, se habla de las formas del Buddha. Puesto que el Buddha no tiene una forma fija, es aun más difícil evitar el Buddha sentado.

Por tanto, precisamente a causa del hecho de que el Buddha es una forma no fija, si se estudia zazen, entonces se es el Buddha sentado. Sin embargo, en esta situación de cambio [debida a las formas cambiantes del Buddha sentado], ¿quién está en condiciones de hacer una selección y decidir qué no es el Buddha? ¿O de hacer una selección y decidir qué es el Buddha? [Más bien,] habiendo desechado completamente todo tipo de selección se convierte en un Buddha sentado.


Comentario

Nangaku continua hablando y dice que el Buddha sentado no tiene una forma fija, es decir que la budeidad no tiene una forma preestablecida sino que puede asumir variadísimas formas y puede manifestarse de muchísimos modos distintos. No es necesario por tanto ceñirse a una única forma de budeidad pensando que ella sea algo definible de una vez por todas. Es posible encontrar el Buddha de muchas maneras distintas, por esto Dōgen dice que precisamente porque el Buddha no tiene una forma fija es todavía más difícil evitarlo. Podemos encontrar al Buddha por todas partes en cualquier momento; observando un objeto, así como siendo golpeados por un sonido o haciendo una acción cualquiera. Es importante no tener prejuicios, de otra forma perdemos la oportunidad de ver al Buddha, el cual está por todas partes, en todas las manifestaciones de la realidad.

Por ello, ¿quién puede decidir qué es el Buddha? ¿Quién puede realizar una selección? La única verdadera vía a recorrer e la de renunciar a hacer selecciones y juicios relativos al mérito. Entonces, abandonando cualquier discriminación y prejuicio (es decir, nuestro yo) veremos al Buddha sentado.
tiene una forma fija”. Es natural expresarse de esta forma. El hecho de que para el Buddha sentado existan uno o dos Buddha [distintos], depende del hecho de que no tiene una forma fija. Cuando se habla ahora del Buddha que no tiene una forma fija, se habla de las formas del Buddha. Puesto que el Buddha no tiene una forma fija, es aun más difícil evitar el Buddha sentado.



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Aldo Tollini
 
Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo
Testi scelti de Eihei Dogen Zenji
Ubaldini Editore. Roma, 2001

Traducción: Roberto Poveda Anadón
Fotografía: Maitreya. Internet

domingo, 15 de marzo de 2015

Zazenshin, Dogen [12]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 

 


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Zazenshin
 
La aguja de zazen [12] 

A propósito de zazen [Nangaku] dijo: “Si estudias zazen, [has de saber que] el zen no es la cotidianeidad”. Lo que quiere decir es que zazen es zazen y no la cotidianeidad. Desde que ha sido trasmitido que [zazen] no es la cotidianeidad, [sabemos que] la cotidianeidad que se repite cada día es nuestro yo. ¿Qué sentido tiene investigar sobre las relaciones de parentesco próximas o remotas [entre zazen y la cotidianeidad]?  ¿Cómo podemos discutir de ilusión e iluminación? ¿Quién busca la liberación por medio de la sabiduría?


Comentario

Por tanto, Nangaku pone en guardia frente a confundir zazen y zaga (traducida como la cotidianeidad”). Zaga es una palabra que tiene dos significados: (1) literalmente “sentarse y estar echados”; (2) “cotidianeidad”, “vida cotidiana”.. El primer significado resume las tres posibles posiciones del cuerpo humano: estar sentados, estar de pie y estar tumbados. Puesto que cada día, en nuestra vida cotidiana, ponemos en acto las tres posiciones, la palabra en cuestión asume el segundo significado.

Aquí Dōgen quiere distinguir entre zazen, que es la práctica de la iluminación, y zaga, que es la cotidianeidad. Lo que Dōgen quiere decir es que zazen es diferente de la vida normal cotidiana en tanto que zazen es ser el Buddha sentado mismo, por tanto una actividad completamente particular.

En el párrafo [3] Dōgen dice críticamente: “Caminar es zen, sentarse es zen, hablar, estar silenciosos, moverse, estar de pie son también zen, y todas estas cosas son la quietud natural. Por ello no se adhieren tan solo a los esfuerzos [de la práctica] del momento. Los adeptos de la escuela llamada Rinzai tienen en muchos casos esta forma de ver [errada]”.

Para Dōgen la cotidianeidad es la dimensión del yo. La actividad de cada día está marcada por la presencia del yo en cada manifestación y por tanto, ¿cómo puede ser asimilada al zazen que es la actividad de dejar caer al propio yo?




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Aldo Tollini

 

Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo

Testi scelti de Eihei Dogen Zenji

Ubaldini Editore. Roma, 2001



Traducción: Roberto Poveda Anadón

Fotografía: Roberto Poveda Anadón. Mercado central de Estocolmo. Östermalms Saluhall.

viernes, 13 de marzo de 2015

Zazenshin, Dogen [11]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini

Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 

 


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Zazenshin
 

La aguja de zazen [11]




[Nangaku continuó hablando: “Tu estudio del zazen es el estudio del Buddha sentado”. Hace falta considerar bien estas palabras y atrapar el sentido de la esencia de los patriarcas. Entonces habremos comprendido que aquello que llamamos estudiar zazen, por mucho que no nos demos cuenta, es precisamente estudiar el “Buddha sentado”.

¿Quién mejor que un descendiente de buena familia podría interpretar las palabras: el estudio del zazen es el estudio del Buddha sentado? Hace falta saber precisamente que el zazen de un principiante es el primer zazen y el primer Buddha sentado.


Comentario

Nangaku entonces continuó hablando, diciendo: “Tu estudio del zazen es estudiar el Buddha sentado”. Estas palabras significan que la práctica de zazen es ser un Buddha sentado. Y poco más adelante dice que estudiar (es decir, practicar) zazen es estudiar (es decir, practicar) el Buddha sentado.
En otras palabras, la práctica del zazen es la práctica del Buddha sentado, no existe diferencia entre el practicante sentado en zazen y el Buddha sentado. La practica no es con el fin de algo, sino es ser algo. Práctica es ser, en este caso, el Buddha mismo. No existe separación entre la práctica y ser el Buddha, los dos momentos son contemporáneos y se superponen sin que nada sobre y la práctica es la budeidad misma.

Por otra parte, en la práctica no existe progresión. Quién piensa que se acerca un poco cada vez a la budeidad por medio de la práctica comete un error. “El zazen de un principiante es el primer zazen y el primer zazen es el primer Buddha sentado”, por tanto la práctica es desde el comienzo toda la práctica, todo el Buddha completo. La iluminación no se obtiene acumulando méritos o bien repitiendo la práctica, por tanto limpiando la mente como un espejo sobre el que se posa el polvo y manteniéndolo limpio.



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Aldo Tollini

 

Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo

Testi scelti de Eihei Dogen Zenji

Ubaldini Editore. Roma, 2001



Traducción: Roberto Poveda Anadón

Fotografía: Rovofiorito. Roberto Poveda Anadón

domingo, 8 de marzo de 2015

Zazenshin, Dogen [10]. Traducción y comentarios por Aldo Tollini


Continuación de la traducción y los comentarios realizados por Aldo Tollini al Zazenshin de Dogen. 
 
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Zazenshin
La aguja de zazen [10] 
 

Nangaku dijo: “Es como un hombre que guía un carro. ¿Si el carro no se mueve se azota el carro o se azota al buey?” En lo que respecta al carro que no se mueve, ¿qué es este moverse del carro? ¿Y qué es este no moverse del carro? Por ejemplo, ¿el agua que fluye es como el carro que se mueve o el agua que no fluye es como el carro que se mueve? Se puede decir que el fluir es el no moverse del agua y que el moverse del agua no es el fluir. Por tanto, considerando las palabras “si el carro no se mueve”, téngase presente “la existencia del no moverse” y “la ausencia del no moverse”. Es una cuestión de tiempo. Las palabras “si no se mueve” no pueden ser entendidas simplemente como “no se mueve”.

[Además] ¿“Se azota el carro o se azota el buey”, quiere decir que existe un azotar el carro y un azotar el buey? ¿Azotar el carro y azotar el buey son la misma cosa o no? En este mundo no existe un modo de azotar el carro. Sin embargo, aunque en la normalidad no existe un modo de azotar el carro, sabemos que en la Vía del Buddha existe un modo de azotar el carro y este es precisamente el ojo del estudio [de la Vía].

Incluso si estudiamos que existe un modo de azotar el carro [hemos de saber que] esto no es lo mismo que azotar al buey y esto es algo que hemos de saber muy bien. Por lo que respecta a azotar al buey, incluso si este método es común en este mundo, debemos de estudiar el azotar al buey de la Vía de Buddha. Se azota un buey [búfalo] de agua o se azota un buey de metal o un buey hecho con arcilla? ¿Se azota con el látigo, se azota con todo el mundo o se azota con toda la mente? ¿Se golpea con la médula o con el puño? ¿O golpea el puño al pulo o el buey golpea al buey?

Daijaku no responde y nosotros no debemos ignorar esto. Es como [el dicho] tirar una teja y recibir una perla o como [el dicho] girar la cabeza y cambiar de rostro. Nadie puede apropiarse de este silencio [de Daijaku].


Comentario

Aquí Dōgen introduce otro famoso kōan para explicar lo que quiere decir: “Es como un hombre que conduce un carro. ¿Si el carro no se mueve se azota el carro o se azota al buey?”.

El moverse del carro es una metáfora de alcanzar la iluminación. ¿Para obtener la iluminación ha de azotarse al carro o al buey? ¿Se mueven el carro y el buey de forma separada o juntos? ¿Se puede azotar al buey y obtener que solo el buey se mueva o azotar al carro de forma que solo se mueva el carro? Y además, ¿qué significa azotar? ¿Qué es lo que se azota? ¿Cómo se azota? ¿Qué significa moverse?

Dōgen en el comentario a este kōan crea uno de sus más espectaculares recorridos lógico-lingüísticos conduciendo al lector a lo largo de un camino absolutamente no convencional, mostrándole como una simple pregunta puede contener un sentido mucho más profundo de lo que parece a primera vista. Dōgen de esta manera quiere estimular al lector a no limitarse nunca a la superficie de los textos, porque las palabras de los maestros y de los patriarcas no pertenecen a la dimensión ordinaria, sino que son palabras de iluminados y por tanto han de ser leídas según una lógica no ordinaria.

Su preguntas significan: ¿Qué quiere decir obtener la iluminación? ¿Cómo se hace para obtenerla? ¿Existe de verdad un obtener la iluminación? ¿Cómo se debe de practicar? ¿Qué es el moverse y el no moverse? ¿Qué es obtener la iluminación o no obtenerla? ¿Qué es la obtención? ¿Existe algo que sea la obtención de la iluminación? ¿La iluminación se puede obtener? Igual que el moverse y el no moverse del carro es una cuestión temporal, puesto que moverse se encuadra en el tiempo mientras que no moverse es una cuestión atemporal, de la misma forma  la obtención de la iluminación es una cuestión temporal. De hecho “obtener” la iluminación comporta una progresión temporal en tanto que existe un tiempo sin iluminación y un tiempo con iluminación. En cambio no obtener es un concepto atemporal.

La expresión “no se mueve” (no se obtiene la iluminación) no es entendida según la lógica común. De la misma manera, si bien en el mundo ordinario no existe un “azotar al carro”, existe sin embargo en el mundo no ordinario, es decir, según una lógica no común y tiene gran importancia para la comprensión de la práctica. La respuesta ordinaria al kōan es ciertamente la de azotar al buey de forma que el carro se mueva. Esto corresponde a practicar zazen para obtener la iluminación. Sin embargo “el ojo del estudio” [de la Vía], es decir la verdadera Vía, consiste en azotar al carro por muy absurdo que pueda parecer. Al azotar al carro no se obtiene el “hacer moverse al carro”, no se obtiene la iluminación, por ello azotar al carro es verdadera práctica, aquella que no busca obtener.

Azotar al carro y azotar al buey son dos cosas muy distintas y hay que saberlo bien. Si queremos azotar al buey, ¿a qué buey azotamos? Si queremos obtener la iluminación, ¿quién es el que la obtiene? ¿Nuestro yo? ¿Cual yo, si el yo es ilusión? ¿Quién es el sujeto de la práctica? ¿De nuevo el yo? Daijaku no responde y este silencio es significativo.



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Aldo Tollini
 
Pratica e Illuminazione nello Shobogenzo
Testi scelti de Eihei Dogen Zenji
Ubaldini Editore. Roma, 2001


Traducción: Roberto Poveda Anadón
Fotografía: Paseando por Roma, carros. Roberto Poveda Anadón