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viernes, 17 de diciembre de 2010

El Zen de Dogen como religión VI. Kosho Uchiyama



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Capítulo 6

Zen como adiestramiento extremo y zen como religión auténtica



En el precedente capítulo he explicado como el zen Rinzai japonés moderno es un zen extremo para adiestrar la propia capacidad hasta un nivel máximo. Es un zen de elite en que tan solo a unas pocas personas elegidas les es permitido alcanzar la meta. Por contra pienso que el zazen enseñado por Dogen puede ser llamado verdadera religión zen, auténticamente abierta a todos los seres sensibles. Del mismo modo, se ha dicho que el Rinzai es para los shogun(1) mientras que el Soto es para los agricultores (hyakusho). Pienso que la frase anterior es correcta y muestra no solo el estilo de cada práctica sino también algo más esencial.

Ante todo debemos aclarar la diferencia entre Rinzai y Soto. El Rinzai debería manifestar un camino para personas elegidas, mientras que el zen Soto debería enfatizar el mérito del propio tipo de práctica que es ofrecida a la gente común. Si bien ambas tradiciones han trasmitido el zazen de Shakyamuni Buda, de Bodhidharma y del Sexto Patriarca, actualmente Rinzai y Soto poseen dos diferentes características de zazen.

¿Cual era la situación del budismo en la India en la época del Buda Shakyamuni? Probablemente pudieron desarrollarse ambas modalidades.

Cuando el zen fue trasmitido a China aparecieron y se desarrollaron diferentes estilos de práctica. Cuando finalmente llegó a Japón, como ya he dicho, el zen fue aceptado entusiastamente por la clase de los samurái y se convirtió en la forma de adiestrar las propias capacidades hasta el más alto nivel, concentrándose en esa dirección. Por esta razón se alejó de ser una autentica religión y se convirtió en un método para educar personas seleccionadas con grandes capacidades.

Por dicho motivo Dogen purificó el espíritu del zazen como religión auténtica e insistió en shikantaza. Con el objetivo de animar a la práctica de shikantaza puso un gran énfasis sobre la universalidad. Como he repetido varias veces el término “universal” en el título del Fukan-zazengi tiene el significado de religión auténtica. A partir de ahora desearía llamar al zazen de Dogen “zen como religión auténtica”, en contraste con “zen como adiestramiento extremo o zen de élite” o, en otras palabras, zen Rinzai.

Dogen ha conservado la tradición trasmitida desde el Buda Shakyamuni y ha insistido en que su zazen ha sido correctamente trasmitido por los Budas y Patriarcas (busso shōden no zazen). Durante la trasmisión de la India a China, y de la China al Japón, el zen se desarrolló en estas dos direcciones. Creo que estas dos corrientes del zen jugarán un papel importante en el futuro de toda la civilización humana.

Creo por otra parte que no tiene absolutamente ningún sentido confrontar el zen como adiestramiento extremo y el zen como religión auténtica para determinar cual es más profundo y superior. Es como parangonar miles de millones de años (extensión temporal) y miles de millones de años luz (distancia) e intentar decir cual medida es más extensa.

Aunque se practique zazen en la misma postura el zen de Dogen y el zen Rinzai pertenecen a dimensiones diferentes y no pueden ser confrontados, pero no debemos decir que estas dos corrientes no tengan ninguna relación y no se encuentren nunca. En el reino más allá de la discriminación humana el tiempo infinito y el espacio infinito son uno, pero en la óptica de nuestra vida cotidiana pienso que debemos distinguir el zen de élite del zen como religión auténtica.

Hay un motivo para distinguir estos dos modos de práctica y llamarlos con dos nombres diferentes. Actualmente en Japón estas son dos corrientes del zen, el Rinzai (que comprende la escuela Obaku) y el Soto. Algunas personas las confunden porque en ambas se practica zazen con la misma postura y, como consecuencia, adulteran ambas. Esto es lo que sucede en Japón.

He oído, por ejemplo que se está convirtiendo en popular el llamado “zen instantáneo” a través del cual la personas pueden hacer la experiencia de kensho(2) en un tiempo breve, como una sesshin de una semana de duración.

Shibayama Zenkei roshi me dijo antes de su muerte que el zen instantáneo estaba causando problemas, ya que algunos monjes vendían a bajo precio una experiencia de kensho. En el zen Rinzai el verdadero kensho es alcanzado después de un duro y largo aprendizaje. Si algunos maestros dan inka(3)indiscriminadamente y a bajo precio eso es causa de un gran problema para el zen Rinzai.

Desde un principio, por otra parte, la capacidad individual no es un problema en absoluto para una religión auténtica (el Dharma de Buda), nosotros no practicamos nunca para adiestrar nuestra capacidad personal. Como dice Dogen en el Bendowa debemos practicar el Dharma de Buda abandonando la visión dualística que separa a uno mismo de los demás.

Como diré después si bien practicar el Dharma de Buda es estabilizarse en el propio ser verdadero este verdadero ser no es el ego individual sino el verdadero ser como vida en la que hemos abandonado la visión dualística que discrimina el propio ser de los otros. Cuando practicamos el Dharma de Buda aprendemos esta actitud de vivir la vida como el propio ser.

Es ridículo que algunos monjes Soto, influenciados por el modo de práctica Rinzai, hayan tenido experiencias de kensho; o que algunos que han practicado zazen durante un breve periodo pretendan ser un estereotipo de monjes zen y actúen como si fueran muy audaces y de mente abierta, libres y tranquilos, inteligentes y fuertes.

Por otra parte, si son respetados como guías espirituales y hacen de ello un medio para ganar fama y provecho con la pretensión de tener el satori, esto se convertirá en un gran problema. La esencia de la enseñanza de Dogen no tiene nada que ver con el convertirse en un hombre con tales capacidades. De hecho despreciaba la búsqueda de fama y provecho.

Aparte de aquellos que buscan fama y provecho hay muchos ejemplos de sacerdotes que son como enseñantes de escuela a tiempo parcial. Carecen de casi cualquier experiencia de práctica de zazen y enseñan el zen de Dogen a principiantes laicos, simplemente por que son oficiantes ”titulados” de la escuela Soto. Lo hacen basándose simplemente en algunas “historias de satori” que aparecen en algunos libros de escaso valor. Hay muchas probabilidades ahí de que los principiantes que aspiren a despertar en sí mismos el estímulo para recorrer el camino se encuentren todavía más confusos con este tipo de instrucción.

Deseo dejar clara la diferencia entre el zen Rinzai y el zen de Dogen para aquellos que desean practicar zazen y evitar que estos enseñantes hechos a sí mismos, sin una verdadera comprensión y una verdadera práctica, puedan confundir a las personas.

Un gran número de personas son atraídas por el zen, especialmente en el extranjero. Pero muchas no están en condiciones de ver la diferencia entre yoga, zen Rinzai, zen de Dogen y otros tipos de práctica. Cada práctica tiene sus propias características. Recientemente ha surgido un serio problema por la popularidad de hombres de negocios del zen que venden una mezcla de estas prácticas y hacen de esto un producto comercial. No me interesa si se convierten en ricos y famosos, eso es asunto suyo, el problema es que el verdadero espíritu que debe guiar el futuro del mundo será oscurecido por estas personas. Realmente temo que el futuro pueda ser alterado por estos hombres de negocios religiosos.

Tan solo cuando el “zen extremo” como adiestramiento para unos pocos elegidos se muestre como es y el “zen como religión auténtica” sea ofrecido también como es, y cuando ambos trabajen en su forma más pura, cada uno de ellos podrá jugar un papel importante en el futuro de la espiritualidad humana. Os ruego que comprendáis que únicamente es esta mi motivación al diferenciar el zen de Dogen del zen Rinzai y que no estoy animado de ningún espíritu sectario.

¿Como pueden entonces todas las personas, al cien por cien, realizar este camino de liberación practicando el zen como religión auténtica? Debo aclarar esto para confirmar el zen como religión auténtica. Hablaré de ello en el próximo capítulo.

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Notas



1- 将軍 (lit. “comandante del ejercito”). Se trataba del máximo rango militar en Japón, la cima de los samurái, siendo un titulo directamente concedido por el emperador. Desde el ss. XII hasta el XIX los shogun eran quienes ejercían de hecho el gobierno en Japón, tanto militar como civilmente.
2- Kensho, literalmente “ver en la propia naturaleza”. Es la forma habitual con la que en el zen Rinzai se designan las “experiencias” de realización. Se usa unas veces como sinónimo de satori.
3-  Ver nota 42.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El Zen de Dogen como religión V. Kosho Uchiyama

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Capitulo 5

El zen como expansión máxima de las propias posibilidades



Hoy en día en Japón las personas asocian estrechamente el zen al satori(1) pero, como he dicho antes, la práctica de zazen como verdadera religión no puede ser simplemente pensada como un medio para obtener el satori. Los japoneses, profundamente influenciados por el zen Rinzai, han terminado por pensar “zazen y satori” como “medio y fin”.

El difunto roshi Shibayama Zenkei(2), anterior abad de Nanzenji, un monasterio de la escuela Rinzai, me dijo una vez: “Los seguidores de la escuela Rinzai practican zazen para obtener el satori. El satori es la cosa más importante. Al contrario, en el zen Soto, la cosa más importante es el zazen. Sin embargo son los practicantes Rinzai y no los monjes Soto los que han practicado zazen constantemente. ¿Porqué ha sucedido esto?.

En los tiempos modernos, en la escuela Soto, la primera persona que sostuvo firmemente el auténtico shikantaza enseñado por Dogen fue mi difunto maestro Kodo Sawaki. No quisiera que esto sonara, para los que no conocen la situación, simplemente como una apología de mi maestro; antes de Kodo Sawaki la mayor parte de los monjes Soto no practicaban el zen de Dogen. Triste, pero así es.

Cuando era un estudiante de segundo año de la escuela superior (1926), mi padre me mandó junto a mi hermano mayor a Tenryuji, en Kyoto, donde permanecí durante las vacaciones de verano. Mi padre estaba en buenas relaciones con el abad del monasterio, Seki Seisetsu roshi. En realidad residíamos en Jisai-in (el abad era el reverendo Murakami Dokutan) uno de los templos menores que dependían de Tenryuji.

Un día, por casualidad, oí decir a algunos monjes que estaban allí para un período de aprendizaje: “Después de todo el zazen es practicado solamente en los monasterios Rinzai. Si bien Soto y Obaku(3) son también escuelas zen, los practicantes de esas escuelas vienen a los monasterios Rinzai si quieren practicar zazen”. Cuando oí estas palabras, pensé que simplemente estaban haciendo un panegírico de su escuela.

Posteriormente, cuando yo mismo me convertí en monje Soto y seguidor de Dogen, me acordé de que a comienzos del siglo XX la situación era exactamente como los monjes Rinzai de Tenryuji habían dicho. Kodo Sawaki se convirtió en profesor de la Universidad de Komazawa(4) y también en godo del monasterio Sojiji(5) en 1936, y comenzó a sostener ampliamente el zen de Dogen. En aquel tiempo casi todos los maestros Soto contemporáneos de Kodo Sawaki iban a los monasterios Rinzai para practicar. Hasta ese punto el shikantaza de Dogen había rápidamente declinado en el ámbito de la escuela Soto. ¿Porqué había sucedido esto?

El verdadero satori en tanto que Dharma de Buda es tan profundo que afirmar la existencia del satori es un error y de la misma forma afirmar su no existencia es también un error. Las personas estaban muy confundidas sobre esto, hasta el punto de abandonar casi completamente la práctica de zazen.

Esta era la situación en la que se encontraba la escuela Soto en aquel tiempo. Al contrario los practicantes Rinzai dejaron de lado la profundidad, enarbolaron la bandera del satori y continuaron practicando zazen como “medio” para alcanzar el despertar. En efecto muchas personas empezaron a difundir esa enseñanza, en consecuencia la idea de practicar zazen con el objetivo de obtener el satori se convirtió en tan popular que las personas asociaban zazen y satori. Naturalmente eso puede funcionar, pero encuentro discutible llamar autentica religión a esta práctica de zazen para la búsqueda del satori.

Es sabido que el zen Rinzai japones deriva del chino y que el fundador de esta escuela en China fue el maestro Rinzai Gigen(6). Rinzai era un heredero del Dharma de Nangaku Ejo, el cual, como he dicho antes, era un discípulo del sexto Patriarca. Nangaku había dicho que no era correcto afirmar que práctica e iluminación no fuesen necesarias, pero que sin embargo no debíamos contaminarlas. ¿Pero, si practicamos zazen para alcanzar el satori, no estamos probablemente contaminando práctica y realización?

Según la definición de Dogen no-contaminación no es esforzarse en dejar de discriminar, en buscar algo o en huir de algo. Ausencia de contaminación es no intentar intencionalmente construir un estado de no-discriminación. Esta es la no-contaminación que está más allá de discriminar, de elegir o de rechazar. Pero la práctica de zazen con el objetivo de obtener el satori no es distinta a aspirar al despertar, arrojar fuera las ilusiones y buscar aferrar el satori. Esta es una práctica basada sobre elección y rechazo.

Mi argumentación se basa en la definición de Dogen de no-contaminación y no creo poder aplicar esta al zen Rinzai de hoy en día. Sin embargo el actual zen Rinzai no entra en mi definición de religión, que es salvación y paz para todas las personas. Asimismo, si mis afirmaciones están basadas sobre mi definición de religión, no puedo sino decir que el zen de la escuela Rinzai va actualmente en una dirección diferente del zazen entendido como religión autentica. Os ruego que no malinterpretéis mis intenciones, no estoy hablando mal de la práctica Rinzai, simplemente estoy diciendo que avanza en una dirección diferente de la de una religión autentica según mi definición. ¿Porqué ha ocurrido eso?

Cuando en el periodo Kamakura el zen fue introducido en Japón desde China fue calurosamente acogido por la clase samurái, que estaba ganando más poder a cada momento que pasaba. Los samurái estaban ocupados constantemente en combatir, arriesgando su vida sobre el campo de batalla, cuando eligieron el zen como la mejor forma para disciplinar su espíritu para prepararse para la muerte. Los maestros zen tenían muchos discípulos laicos entre la clase de los samurái y la influenciaron tan profundamente que nació el bushido (la vía del samurái). Al mismo tiempo los maestros zen fueron influenciados a su vez y trasformaron su práctica zen en una disciplina espiritual para aquellos que arriesgaban constantemente la vida. Esta disciplina se convirtió en la manera de llevar la propia capacidad a límites extremos.

El zen Rinzai japonés creó una cultura zen única. En el período Muromachi y Sengoku (periodo de los estados contendientes) se comenzó el camino de aplicar esta disciplina a las artes y las profesiones. Artes y profesiones, desarrolladas y sostenidas igualmente por los samurái, como las artes marciales, la danza noh, la ceremonia del te, la caligrafía y la pintura con tinta. Consecuentemente afirmaron el satori como el espíritu fundamental y como el centro de estas artes.

Por otro lado, si el zen Rinzai japonés ha tenido su origen en la práctica del koan del zen chino, su gran desarrollo y su consolidación son debidos a los maestros zen japoneses. Debemos estar orgullosos de esta cultura internacional creada por los japoneses.

¿El zen Rinzai sin embargo, con estas características, es o no es una religión? Depende de vuestra definición de religión. Por ejemplo, si definimos la religión como el medio para obtener la paz espiritual frente a la muerte entonces el zen Rinzai es una religión pues es una forma de entrenarse para abandonar la propia vida. Pero si creemos que el camino de la religión auténtica es permitir a todas las personas vivir en paz y encontrar salvación a través de la compasión infinita, o el amor absoluto, entonces el zen Rinzai no puede ser considerado como tal.

Muchos laicos, hoy en día, se dedican a las artes marciales (budo), a la ceremonia del te (chado) o a los deportes. Practican el zen Rinzai pensando que el satori es el objetivo final de su entrenamiento. Pero aunque sean muchos los que se adiestran para llevar su arte al más alto nivel, sin embargo pocos consiguen este objetivo y son considerados maestros en su campo.

Por otra parte estos monjes que practican para el satori del zen Rinzai, que es el núcleo de estas diversas manifestaciones artísticas, deben pasar por un muy arduo aprendizaje para recibir el inka(7). Evidentemente este es un objetivo no alcanzable por las personas comunes. En ese caso este zen no puede ser considerado una religión auténtica que, en cambio, debe ser una puerta de salvación abiertas a todos(8).

Como he dicho antes, el requisito esencial de la religión debería ser a partir de ahora el que cada uno pueda salvarse en cualquier momento; independientemente del dinero, de la posición social, de la fuerza de carácter e independientemente, por otra parte, de las propias dotes, capacidades o realizaciones. Desde el punto de vista religioso el único camino que puede ser llamada religión auténtica es el de la compasión incondicionada o amor infinito desde el cual todas las personas pueden ser salvadas y obtener la paz espiritual.

Si se tiene que pasar en cambio por un aprendizaje todavía más complicado que un examen universitario de alto nivel, si hay que competir unos con otros y si al final solo unos pocos elegidos pueden obtener la palma del satori, entonces no todos los seres sensibles pueden ser salvados.

Pienso que el zen Rinzai se aparta del criterio de una religión auténtica. Repito que no tengo ninguna intención de mirar por esto al zen Rinzai con desprecio. Le llamaría zen extremo, una gran cultura producida y desarrollada en Japón, ¿pero, sin embargo, es o no es el zen Rinzai una religión? En el fondo el zen Rinzai no es una religión auténtica abierta a todas las personas, puede ser sin embargo que unas pocas personas puedan alcanzar de esta forma verdaderamente la paz espiritual. Debería por tanto ser llamado religión para elegidos o, en otras palabras, zen de élite.

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Notas

1) ver cap. 3, nota 10.
2) hibayama Zenkei roshi (1894-1974), maestro zen Rinzai. Se dirigió muchas veces a los Estados Unidos para enseñar zazen a los americanos.
3) Escuela Obaku. Fundada por el maestro zen chino Ingen Ryuki (Yinyuan Longqi, en chino) (1592-1673) que fue a Japón con 30 discípulos en el año 1654. La llegada de Ingen a Japón influenció tanto a practicantes Rinzai como Soto. Obaku (Huangbo, en chino) era el nombre de la montaña sobre la cual Ingen vivía en China anteriormente a ir a Japón. Obaku es también el nombre del maestro de Rinzai.
4) Komazawa es una universidad administrada por la escuela Soto y fundada con la finalidad de educar a los monjes Soto.
5) El monasterio de Sojiji, fundado por Keizan (1268-1325), es uno de los dos principales monasterios de la escuela Soto. El otro es Eiheiji, fundado por Dogen. El godo, en un monasterio, es aquel que se ocupa de la educación de los monjes.
6) Rinzai Gigen (Linji Yixnan, en chino) (¿?-867) dice también: «No es Buda, no es Dharma, no es práctica y no es iluminación. ¿Qué es lo que estáis siguiendo tan ardientemente? Poniendo una cabeza sobre tu cabeza, ¿engañas a los tontos? Tu cabeza está bien donde se encuentra. ¿Qué te falta? Los seguidores de la vía, aquellos que actúan delante de vuestros ojos, no son diferentes de los Budas y de los Patriarcas. Pero no lo creéis y os dirigís “fuera” para buscar. No os engañéis. Si os dirigís “fuera” eso no es el Dharma. Tampoco es alguna cosa a obtener “dentro”. Antes que apegaros a mis palabras es mejor calmarse y no buscar nada. No apegaros a aquello que ha sido (el pasado), tampoco desear aquello que aun no ha llegado (el futuro). Esto es mejor que un peregrinaje de diez años.»
7) Dentro de la tradición Rinzai el inka (lit. Sello de la trasmisión) significa el reconocimiento por parte de un maestro zen de que un discípulo ha completado su formación con dicho maestro, es decir de que ha superado las distintas series de koan establecidas dentro de cada escuela.
8) La palabra usada por Uchiyama roshi es fumon, que significa puerta o entrada universal abierta a todas las personas (para permitir despertase a la sabiduría de Buda). Fumon-bon es el nombre del capítulo 25º del sutra del Loto en el cual se explica la compasión del Bhodhisattva Kannon (Avalokiteśvara, en sánscrito).

lunes, 29 de noviembre de 2010

El Zen de Dogen como religión IV. Kosho Uchiyama


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Capítulo 4
Práctica-Realización(1) sin contaminaciones



«El maestro zen Nangaku visitó al sexto Patriarca. El Patriarca dice: “¿De donde vienes?”
Nangaku responde: “Vengo del Monte Suzan, donde vive el maestro nacional Ean(2).”
El Patriarca le pregunta, “¿Qué es lo que así viene?”
Nangaku no olvidó nunca aquella pregunta. Después de que hubo practicado con el Patriarca durante ocho años, finalmente pudo comprenderla. Entonces dijo al Patriarca: “Cuando vine a visitaros por primera vez me preguntasteis, ¿qué es lo que así viene?. Ahora lo comprendo”
¿Cómo lo comprendes?”, pregunta el Patriarca.
Nangaku responde “Si intento precisarlo me extravío”
¿Entonces, es práctica y realización o no lo es?, pregunta el Patriarca.
Es incorrecto decir que no es práctica y realización. Pero no debemos contaminarlas”
El Patriarca dice: “¡No contaminación!(3) Esto es lo que los Budas y los Patriarcas han mantenido. Tu eres así. También yo soy así, incluso eran así los Patriarcas en India”»

(Shobogenzo Sanbyakusoku - recopilación de 300 koan compilada por Dogen)

Nangaku Ejo era uno de los dos discípulos más importantes del Sexto Patriarca. Cuando se dirigió por primera vez al Patriarca, este le pregunto de donde venía. Su respuesta fue que venía del monasterio sobre el Monte Suzan. Si bien esto es algo completamente natural hablando de forma corriente, se trata de una respuesta totalmente incompleta. El Patriarca no había planteado la pregunta como una cuestión ordinaria. Por lo que preguntaba era por la “procedencia original”(4) de Nangaku, la cual es el fundamento mismo del Dharma de Buda. El Patriarca hace otra pregunta para clarificar el significado de la cuestión, pregunta: “¿qué es lo que así ha viene?”. Es una pregunta más bien insólita y Nangaku no sabe como responder. Desde aquel momento comenzó a practicar zazen bajo la guía del Patriarca. Trascurridos ocho años Nangaku captó el significado de aquella pregunta, se dirigió entonces al Patriarca y le dijo: “Cuando vine a visitaros por primera vez me preguntasteis, ¿qué es lo que así viene? Ahora lo comprendo”. El Patriarca pregunto de que manera lo comprendía y Nangaku respondió que si intentase puntualizar algo en particular daría fuera del blanco.

Una cosa (ichimotsu)(5) significa una cosa en particular y pensamos que será fácil mostrar esa cosa con palabras, pero solo podemos mostrar a través de los nombres algún aspecto o característica de esa cosa. Por ejemplo, cuando se me pregunta quien soy puedo responder que soy Uchiyama, pero Uchiyama no es nada más que mi nombre, una etiqueta que me identifica. Si se me pregunta quien es Uchiyama, podría responder que soy el ex-abad de Antaiji, o podría dar cualquier otro título o indicación para indicar quien soy. Pero mi verdadero ser no puede ser expresado con estas palabras.

El verdadero ser, es la realidad que no puede ser atrapada con ningún medio. Cuando el Patriarca preguntó “¿qué es lo que así ha venido?” no estaba sino preguntando por esta realidad más allá de las palabras. Los ojos de Nangaku se abrieron finalmente a su verdadero ser, y su respuesta significa que no hay ningún modo de mostrar este verdadero ser, a través de las palabras.

Cuando confrontamos este dialogo con el dialogo entre el Patriarca y Seigen podemos ver que la respuesta de Nangaku corresponde con la de Seigen (“No practico siquiera la suprema verdad. ¿Como es posible tener una categoría cualquiera?). Los dos han mostrado su verdadero ser. Seigen dice que no hay que hacer ninguna distinción de categorías ya que la realidad está más allá de toda comparación y Nangaku dice que es imposible mostrar el verdadero ser a través de la palabra.

En la siguiente parte de su diálogo con Seigen el Sexto Patriarca solo dice: “¡Así es!, protégela bien”, confirmando la comprensión en la respuesta de Seigen. De forma distinta, en el caso de Nangaku, lo mismo fue desarrollado más detalladamente en la sucesión de preguntas y respuestas.

Si la observamos de cerca podemos comprender claramente la profunda connotación de esta frase: “¡Así es!, protégela bien”. Podemos incluso apreciar el significado exacto de esta afirmación.

En su dialogo con Nangaku el Sexto Patriarca continuó preguntando si práctica y realización son necesarias, Nangaku respondió: “Es incorrecto decir que no es práctica y realización. Pero no debemos contaminarlas”. Dicho de otra forma, la respuesta de Nangaku a la pregunta sobre si es necesario practicar para realizar el verdadero ser significa que es incorrecto decir que no tenemos necesidad de practicar para realizar el verdadero ser, pero que no es admisible contaminar estas dos cosas.

Dogen ha hablado claramente de lo no-contaminado en el Shobogenzo Yuibutsu Yobutsu (Solo el Buda junto al Buda) de la forma siguiente:

«Cuando la suprema sabiduría está encarnada en una persona, esta es llamada un Buda. Cuando un Buda permanece en esta suprema sabiduría, esto es llamado suprema sabiduría. Aquellos que no conocen este camino son estúpidos. La característica fundamental de este camino es la ausencia de contaminación. No contaminación no es buscar esforzarse en dejar de hacer cosas como discriminar, buscar algo o huir de alguna cosa. No contaminación no es intentar intencionalmente crear un estado de no discriminación. Lo no contaminado no puede nunca ser objeto de discriminación, de aceptación o rechazo.»

En otras palabras, el Buda encarna la suprema sabiduría y la característica fundamental del Buda es no contaminación.

No-contaminación y no-discriminación. Nosotros tenemos que aceptar las cosas como son, aquí y ahora. Sin embargo, al mismo tiempo no debemos intentar alcanzar esa actitud como si fuera un estado de la mente, esforzándonos por tanto en dejar de discriminar, de buscar o de rechazar, porque también eso es una forma de discriminación. No hemos de intentar construir un estado mental así. No contaminación no puede nunca ser discriminación, aceptación o rechazo. Este es el verdadero significado de no contaminado.

Tras haber comprendido esto todavía hemos de reflexionar una vez más sobre la pregunta: “¿Son necesarias práctica e iluminación?” y sobre la respuesta correlativa: “ Es incorrecto decir que no es práctica y realización. Pero no debemos contaminarlas”. Entonces el significado de este dialogo quedará claro.

El tema fundamental de este dialogo es el verdadero ser. Esto no puede ser expresado por palabras, por muy arduamente que se intente. No hay ningún verdadero ser fuera de aquello de lo que personalmente tenemos experiencia. Este verdadero ser es el ser que no puede ser ninguna otra cosa que el ser aquí y en cualquier lugar. No tenemos que ir a ninguna parte para encontrarlo. No podemos querer o rechazar para obtenerlo y sin embargo, en nuestra vida cotidiana, a pesar de que de hecho vivamos en la realidad del verdadero ser, raramente lo realizamos a través de nuestro cuerpo y nuestra mente. Habitualmente queremos ir a cualquier lugar fantástico, obtener siempre algo mejor y deshacernos de las cosas que no consideramos buenas. Como consecuencia miramos siempre a otro sitio, vagabundeando por aquí y por allá. Desde el punto de vista del yo vagabundo(6) el ser original, que es solo el mismo en cualquier situación, es decir el verdadero ser, está enteramente perdido. Después de todo debemos practicar y realizarlo a través de nuestro cuerpo y nuestra mente. Esta es la manera en la que debemos interpretar la frase: “Es incorrecto decir que práctica y realización no son necesarias”.

¿Si practicamos iremos poco a poco alcanzando la base de aquel verdadero ser que es solamente el verdadero ser en cualquier lugar? No, no se trata de eso. Originariamente el verdadero ser no es ninguna otra cosa que el ser con el que vamos al este, al oeste, al norte o al sur. No podemos salir del verdadero ser. No podemos ni aceptarlo ni rechazarlo. Por eso practicar no significa ir a cualquier otro lugar “afuera”. Practicamos tan solo para profundizar nosotros mismos en nuestro verdadero ser. De esta forma no hay contaminación y esta ausencia de contaminación no es diferente que aquello que practicamos y realizamos. He aquí porque no es correcto decir que práctica y realización no son necesarias. Pero por otra parte no debemos contaminarlas.

Esto es muy extraño para ser comprendido con nuestra mente. Fundamentalmente todos vivimos siempre y en cualquier parte el verdadero ser, por tanto no hay ninguna distinción de categorías. Sin embargo hay una profundidad sin fin en la realización del ser, por tanto debemos de continuar practicando incesantemente. Aunque exista una profundidad infinita, nunca se puede diferenciar en categorías. Realmente, sin ninguna duda, todo el mundo vive en el verdadero ser. ¡Es realmente extraordinario! El Dharma de Buda tiene siempre estos dos aspectos.

La realidad del ser es universal y, sin embargo, puesto que existe una profundidad infinita, el Patriarca dice en su dialogo con Seigen: “Protégela bien”. En el otro dialogo Nangaku dice: “Es incorrecto decir que no es práctica y realización, pero no debemos contaminarlas” El Patriarca también dice a Nangaku: “¡No contaminación!, esto es lo que los Budas y los Patriarcas han mantenido. Tu eres así. También yo soy así, incluso eran así los Patriarcas en India”. Esta afirmación equivale, en el diálogo con Seigen, a: “¡Así es!, protégela bien”. Las afirmaciones “Protégela bien” y “Esto es lo que los Budas y los Patriarcas han mantenido” significan que debemos practicar sin perder de vista la profundidad infinita al purificar nuestra vida. “¡Así es!” significa “tal como es”, tathata, tathagata, o shinnyo. Estas palabras indican la realidad de la vida que no puede ser expresada por medio de las palabras.

Así es” y “no contaminado” son la profundidad de aquello que todos los Budas han protegido y que cada uno de notros debe mantener con cuidado.

Hasta ahora hemos examinado los diálogos entre el Sexto Patriarca y sus discípulos. Podemos ver que el zazen de Dogen es aquello que los Budas y los Patriarcas han trasmitido correctamente. Dogen usó expresiones como shojo no shu (práctica basada sobre el despertar) para indicar esto en términos precisos.(7)
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 Notas 

1) Respecto al uso del término “realización” a lo largo de este capítulo ver cap. 3, nota 10.
2) Ean (Huian, en chino) (582-709), uno de los diez discípulos importantes del Quinto Patriarca Konin (Hongren, en chino) (601- 674), vivió en el Monte Suzan.
3) El sentido es que cuando añadimos cualquier cosa a la práctica-iluminación (una intención, un pensamiento, un juicio, etc.) la manchamos, y esto es lo que debemos evitar.
4) Ver cap. 3, nota 13.
5) “Una cosa” (ichimotsu) puede ser interpretado como la realidad integra antes de las discriminaciones, o el verdadero ser, y este no puede ser mostrado como una cosa entre las otras, que es lo que se le convierte en cuanto se le da un nombre. Ver cap. 3, nota 13.
6) El yo vagabundo, o yo pensante, es ciego respecto al verdadero ser o ser total, el cual sin embargo lo abarca e incluye. Ver cap. 3, nota 13.
7) En el Shobogenzo Bendowa dice Dogen: «El pensar que la práctica y la experiencia no son lo mismo es solo una idea de los no budistas. En el Dharma de Buda, la práctica y la experiencia son absolutamente lo mismo. Ahora, [la práctica] también es práctica en el estado de la experiencia, por lo tanto la búsqueda de la verdad de un principiante es todo el cuerpo del estado original de la experiencia. Es por esto que los Patriarcas budistas enseñan, en las precauciones prácticas que nos han traspasado, el no esperar ninguna experiencia aparte de la práctica. Y la razón puede ser que la práctica en sí corresponde al estado original de la experiencia mediante el cual uno puede acceder de forma directa. Debido a que la práctica es solo experiencia, la experiencia es infinita, y puesto que la experiencia es práctica, la práctica no tiene comienzo. […] Habiendo recibido afortunadamente la trasmisión directa de una parte sutil de la práctica, nosotros, que somos principiantes en búsqueda de la verdad, poseemos de manera directa, en el estado sin intención, una parte de la experiencia original. Recuerden, para evitar que contaminemos la experiencia que nunca está separada de la práctica, los Patriarcas budistas nos han enseñado de forma repetida a no ser negligentes en la práctica. Cuando olvidamos la sutil práctica, la experiencia original ha llenado nuestras manos; cuando el cuerpo deja atrás la experiencia original, la sutil práctica opera en todo el cuerpo.»

“Olvidar la sutil práctica” indica no establecer la idea de que estamos aplicando la práctica auténtica; “dejar atrás la experiencia original” enfatiza no dar lugar a la idea de que poseemos la realización original. La práctica-realización no debe (no tiene necesidad) de ser “contaminada” por nuestras ideas al respecto.
 

lunes, 22 de noviembre de 2010

El Zen de Dogen como religión III. Kosho Uchiyama


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Capítulo 3
Una práctica sin distinciones en categorías



Todos sabemos que la práctica de zazen correctamente trasmitida desde el Buda Shakyamuni, fue llevada a China por Bodhidharma (1)  Tras seis generaciones, después de la época de Eno (2), el sexto Patriarca, el zen se difundió por toda China. El sexto Patriarca tuvo dos grandes discípulos, Nangaku Ejo y Seigen Gyoshi (3). Fue tras ellos y tras sus seguidores que el zen floreció en China.

La historia de la trasmisión del Dharma ha sido brevemente descrita por Dogen en el Shobogenzo Bendowa (4) de la manera siguiente:

«El Gran Maestro Sakyamuni en la orden sobre la Cumbre del Buitre transmitió el Dharma a Mahakasyapa. [El Dharma] se transmitió auténticamente de Patriarca a Patriarca y llegó al venerable Bodhidharma. El venerable mismo fue a China y trasmitió el Dharma al Gran Maestro Eka. Esta fue la primera trasmisión en tierras orientales. Trasmitido de esta manera, de uno a uno (de manera directa), el Dharma llegó de forma natural al Maestro Zen Daikan (5), el sexto Patriarca. En ese entonces, mientras el verdadero Dharma del Buda se difundía por la parte oriental de China, quedó claro que [el Dharma] se encuentra más allá de la expresión literaria. El sexto Patriarca tuvo dos excelentes discípulos, Ejo de Nangaku y Gyoshi de Seigen.
Ambos, al haber, al haber recibido la postura de Buda (6), fueron maestro guías de seres humanos y dioses por igual. [El Dharma] fluyó y se difundió en estas dos corrientes y se establecieron cinco linajes. Estos son los llamado Hogen, Igyo, Soto, Unmon y Rinzai. Hoy en día en el gran Sung [China] solo la secta Rinzai predomina en el país. A pesar de que hay diferencias entre las cinco tradiciones, la postura con el sello de la mente de Buda es solo una.»

Ahora quiero contar la historia de la trasmisión del sello de Buda del sexto Patriarca a Seigen Gyoshi y Nangaku Ejo. Son diálogos esplendidos y muestran como estos dos discípulos del sexto Patriarca comprendieron el Dharma.

A través de estas historias, recogidas en el "Shobogenzo Sanbyakusoku”, La recopilación de 300 koan realizada por Dogen, podemos ver que el zazen como Dharma de Buda está en el origen.

«Seigen pregunta al Gran Maestro Neng (7): “¿Qué práctica no se hundiría en las categorías?”
El patriarca responde: “¿Qué práctica haces tu?”
El maestro: “Ni siquiera practico la verdad suprema.”
El patriarca: “¿En qué categoría has caído?”
El maestro: "Ni siquiera practico la verdad suprema. ¿Qué categoría podría haber ahí?”
El patriarca: “¡Sí, Así es!, Protégela bien”» (8)

En el zen hay una expresión monjo no dotoku (expresar el verdadero yo con una pregunta). Cuando leo este dialogo me doy cuenta de que Seigen entero está expresado en su pregunta. Cuando comencé a practicar con Kodo Sawaki (9) le dije: “Deseo continuar practicando zazen con usted mientras siga con vida. ¿Si lo hago es posible, para una persona débil como yo, convertirse en una persona un poco más fuerte?” Hoy me parece una pregunta tonta. Pero Kodo Sawaki me respondió muy seriamente: “¡No!, tu no te convertirás nunca en una persona más fuerte, por muy dura y prolongadamente que puedas practicar. Yo soy una persona enérgica, pero no por mi práctica de zazen. Era así incluso antes de comenzar a practicar zazen. No he cambiado de hecho”.

¿Comprendéis la diferencia entre la pregunta de Seigen y la mía? Mi pregunta mostraba que yo me consideraba una persona inferior, como si fuera posible convertirse en una persona mejor a través de la práctica. Estaba verdaderamente equivocado de objetivo porque estaba preocupado de la distinción entre una persona inferior y una persona superior.

La pregunta de Seigen era qué práctica no cae en la diferenciación en categorías. Había comprendido la realidad que precede a hacer distinciones y se expresaba a sí mismo con una pregunta. Al hacer esto Seigen “entero”, personificando el Dharma de Buda, fue completamente expresado. Esto es monjo no dotoku.

Ya he dicho que la no distinción en categorías es el fundamento de una autentica y universal religión. Puesto que Seigen plantea una pregunta sobre no hacer ninguna distinción, podemos ver que estaba buscando indicar a todos los seres humanos la más depurada y autentica vía religiosa .

Y puesto que el Patriarca logró ver en el fondo de la intención de Seigen le preguntó directamente a que nivel estaba adherido. Seigen respondió “Yo no practico ni siquiera la suprema verdad” (No estoy adherido ni siquiera al nivel del despertar (10) ). El verdadero ser de Seigen es propiamente Seigen mismo. No es ninguna acción concreta (nada que practicar).

Ninguna acción (fui) (11) significa ninguna construcción y nosotros debemos comprender que quiere decir eso en este caso. Sin ser conscientes de ello fabricamos muchas cosas. Me pregunto si no podemos directamente decir que vivimos en un mundo hecho tan solo de estas construcciones. Nuestro problema básico es que la envoltura de estas construcciones se ha hecho espesa como una costra, por lo cual podemos llegar a pensar que estas construcciones son la realidad misma. Con el término “construcciones” entiendo una especie de sueños que están separadas de las cosas reales.

¿Donde y cómo creamos este tipo de sueños? Hacemos estas operaciones en nuestra cabeza. Por ejemplo, aunque pensemos en una cerilla nuestra cabeza no se quemará y aunque digamos “fuego” nuestra lengua no arderá. Esta es la prueba de que los conceptos y las palabras no son cosas reales. A pesar de que nosotros digamos a alguien “dame fuego”, este nos dará una cerilla o un encendedor. Si usamos la cerilla o el encendedor, podemos encender nuestro cigarrillo. De esta manera el fuego será una cosa real.

De igual forma, aunque acumulemos billetes o monedas nuestro estómago no podrá llenarse, puesto que el dinero no es una cosa real. Pero en la sociedad humana podemos cambiar el dinero por la comida. ¿El dinero que puede ser cambiado por la comida es una cosa real? No, no lo es. El dinero juega simplemente, en este caso, el mismo papel que el lenguaje con el que los seres humanos se comunican entre ellos. Es como decir “dame fuego”. En otras palabras, el dinero es un producto que pertenece al mundo convencional que hemos construido en nuestra mente. Podemos llenar el estomago comiendo el pan adquirido con el dinero. Esto no es por que el dinero sea una cosa real, sino por que el pan que comemos es una cosa real, del mismo modo que la cerilla.

Desde este punto de vista está claro que, puesto que todos los seres humanos tenemos una cabeza, el asentimiento colectivo respecto a las ficciones construidas en nuestra mente se mezcla completamente con la realidad y no estamos en condiciones de distinguirlo. Además, puesto que en nuestra sociedad el dinero parece que controla todas las cosas, erróneamente damos por descontado que el dinero es la entidad más poderosa y real.

He oído recientemente una historia, alguien preguntó a una persona que había viajado por todo el mundo: “¿Habla usted alguna lengua extranjera?” La persona respondió: “¡No!, ¡ninguna! Si saco un fajo de billetes y muestro el dinero, allí donde vaya, puedo hacer cualquier cosa sin necesidad de conocer ninguna lengua extranjera”. A lo mejor por esta razón los japoneses son llamados “animales económicos”.

Nuestra discusión de nuevo se ha ido fuera de tema. Volviendo a Seigen, es verdaderamente extraordinario que haya dicho que no practicaba ni siquiera la verdad suprema. Diciendo que él no practicaba ni siquiera el despertar, que incluso eso es una construcción (12), expresaba plenamente su verdadero ser (13) como Seigen mismo.

El término verdad suprema (14) significa la verdad a la cual los sabios han despertado. Esto es lo que entendemos por despertar. A menudo hablamos del despertar y superficialmente pensamos que el despertar es alguna cosa real que existe como un estado especial de nuestra conciencia. ¿Pero es esto el verdadero despertar? La verdadera realidad es simplemente la realidad. No es ni ilusión ni despertar. Ilusión y despertar son simplemente etiquetas y no son diferentes a “construcciones” o a nombres ficticios. Seigen remueve completamente tales “construcciones” (ilusión y despertar) y muestra la realidad de la vida al Patriarca.

El Patriarca pregunta de nuevo: “¿En que tipo de categoría has caído?” Seigen responde que, puesto que no practicaba siquiera la verdad suprema, no había ninguna posibilidad de caer en ninguna categoría en particular. En verdad no hay ficciones en el verdadero ser de Seigen, tales como la suprema verdad o el despertar, y la distinción en categorías no puede existir.

Las categorías nacen midiendo o valorando. Por ejemplo, cuando adoptamos el despertar como un criterio o patrón de medida, constituimos la ilusión como su opuesto. Nos medimos a nosotros mismos y establecemos innumerables categorías o estadios entre el despertar y la ilusión. La realidad, que está carente de ficciones como la de un patrón de medida, existe sin distinción de categorías. Y esta realidad del ser sin categorías es un refugio universal para todas las personas.

En este dialogo Seigen indica claramente este refugio universal. El Patriarca confirma profundamente la comprensión de Seigen y dice: “¡Así es!, protégela bien”

A estas alturas debe quedar claro que la palabra “universal” en el título del Fukan-zazengi significa verdadera religión, sin ninguna distinción de categorías y en la que todas las personas son salvadas.

Este espíritu “universal” se originó en el dialogo entre el Sexto Patriarca y Seigen, maestros que han trasmitido correctamente el Dharma de Buda. La universalidad, la condición en la que todos son salvados, es absolutamente esencial para que una religión pueda ser llamada verdadera religión. Sin embargo para una religión auténtica solo realizar esta condición de universalidad no es suficiente. Esto es verdaderamente complejo y difícil de comprender.

Lo que quiero decir es esto, en el dialogo entre el sexto Patriarca y Seigen el sexto Patriarca dice al final: “¡Así es!, protégela bien” . Pensándolo atentamente, ¿no es extraño todo esto? Como he dicho al principio, si una verdadera religión no tiene distinción de categorías significa que es universal y que cada uno está salvado incondicionadamente. ¿Porqué decir entonces que debe ser protegida cuidadosamente? Sea que la protejáis con cuidado o no, no hay ninguna distinción. Incluso sin protegerla no vemos el motivo por el que no podremos ser salvados. Sin embargo el Sexto Patriarca usó intencionalmente esta expresión. ¿Qué es lo que significa? Diciendo simplemente “protégela bien” el Sexto Patriarca y Seigen se han comunicado completamente entre ellos (trasmisión de espíritu a espíritu) sin decir otra cosa.

Todo esto es discutido en detalle en el dialogo entre el Sexto Patriarca y Nangaku. Examinaremos ampliamente este punto en el próximo capitulo.

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Notas

1) Bodhidharma es considerado dentro de la tradición chan/zen como el 28º Patriarca de la India y el primer Patriarca del chan/zen. Según la tradición se trataría de un monje de origen indio que llegó a la China durante el reinado del emperador Wu de la dinastía Liang (502-549), si bien su existencia tiene un significado más mítico que histórico.
2) Eno (Huineng, en chino) (638-713) es el fundador de la escuela zen Meridional, o del Sur.
3) Nangaku Ejo (Nanyue Huairang, en chino) (677-788). Se debe a sus discípulos la fundación de las escuelas Rinzai e Iggyo. Seigen Gyoshi (Chingyuan Hsingsi, en chino) (¿?-740). A sus discípulos se deben las escuelas Unmon, Hogen y Soto.
4) Las traducciones del Bendowa corresponden a la versión en japonés moderno establecida por Gudo Nishijima, traducida al español por Luis Alfonso Díaz Broughton (Shobogenzo. Tomo 1. Ed. Dunken, Argentina)
5) Daikan Eno (Huineng, en chino) (638-713) es el fundador de la escuela zen Meridional, o del Sur.
6) Butsu-in, lit. “sello de Buda”. Butsu, Buda. In, sello (mudra, en sánscrito), su significado es el de una marca, o sello, que se estampaba para indicar que un documento u objeto procedía o estaba avalado por alguien, así como también el de gesto sagrado, generalmente realizados con las manos, pero que podía implicar otras partes del cuerpo o el cuerpo entero. El “sello de Buda” o el “sello de la mente de Buda” (Butsu-shin-in) es para Dogen lo mismo que zazen o que la enseñanza fundamental del Buda, tal como lo señala explícitamente en el Zanmai-o-zanmai, cap. 72 del Shobogenzo.
7) Neng es una abreviatura de Huineng, el sexto patriarca.
8) La traducción desde el original chino de este dialogo entre el sexto Patriarca y Seigen nos ha sido amablemente facilitada por Éric Rommeluère.
9) Kodo Sawaki (1880-1965) volvió a situar zazen como el centro de la práctica del zen. Kosho Uchiyama se convirtió en su discípulo en 1941.
10) Satori (悟り). Se trata de un concepto de difícil traducción en términos occidentales, y que ha dado pie a muchas interpretaciones erróneas sobre el sentido de la práctica zen. Provisionalmente hemos elegido traducirlo en este texto por “despertar”, traducción que usamos en este caso, así como también por “comprensión” o “realización”; mientras que en otros casos aparece sin traducir.
11) Fui (不為) lit. no hacer, no construir, no actuar, ninguna construcción. En el Shobogenzo Zuimonki (2.22) dice Dogen: «Sentarse es en sí mismo la práctica de Buda. Sentarse es en sí no hacer (fui). Esto no es sino la verdadera forma del sí mismo. Aparte de esta sentada, no hay nada más que buscar como Buda-dharma.»
12) Tenemos que estar muy atentos, porque el “despertar” a menudo se convierte en una especie de construcción o de fantasía, apenas lo agarramos con nuestro intelecto como un concepto, o como un cierto estado de la mente. El verdadero despertar está antes de la discriminación entre “despertar” e “ilusión” y es realizado tan solo en nuestra práctica momento a momento.
13) “Ser” o “verdadero ser” es la traducción elegida para jitsubutsu (実物), que puede ser literalmente traducido como “cosa real”. Kosho Uchiyama usa el término jitsubutsu para indicar la realidad que está antes de las conceptualizaciones, usando este término de forma habitual en su célebre expresión, seimei no jitsubutsu (生命の実物), que se puede traducir como “la realidad de la vida”. Es importante señalar que esta realidad de la vida no es entendida por Uchiyama como un afuera, distinto a nosotros mismos, sino como aquello que nosotros realizamos y vivimos de la forma más intima y en cada momento; es decir la realización de la totalidad de lo que es, por nosotros mismos y en nosotros mismos, instante tras instante.

Para Uchiyama jitsubutsu es un sinónimo de jiko (自己), término que se suele traducir como “ser”, si bien las características de este ser en el budismo zen son muy diferentes a aquellas con las que se suele utilizar el término en occidente. Mientras que en occidente el ser suele ser normalmente el ser pensante, autoconsciente, el ser del “cogito” cartesiano; señalando una esencia que es distinta, o que está más allá, de la simple existencia. Para el budismo jiko o jitsubutsu implican un ser que está más acá del ser pensante, pero que lo incluye todo, inclusive al ser pensante, ego o yo vagabundo (lo no-real o ilusorio), siendo precisamente el “verdadero ser” la precondición de la existencia del “ser ilusorio”, al cual incluye. De aquí la afirmación Mahayana de que nirvana y samsara son unidad, o de que ilusión y despertar son unidad.

La expresión “verdadero ser” la hemos de interpretar por tanto de una forma no dualista, es decir sin oponer verdadero a falso, ser a no-ser, no-personal a personal, universal a particular, etc.; pues el ser total o el “verdadero ser” son expresiones que apuntan a lo inefable, a aquello que aparece antes de que diferenciemos por el pensamiento la realidad en categorías, y que es precisamente lo que es realizado cuando se practica zazen. De ahí la dificultad. no solo de traducir los conceptos japoneses a una lengua occidental como la nuestra, sino de expresar el Dharma de Buda en palabras; pues las palabras fragmentan la realidad y son, por su propia naturaleza, intrínsecamente dualistas.

Estamos pues ante uno de los conceptos fundamentales del budismo. Tradicionalmente ha sido expresado de numerosas formas, por ejemplo: talidad, naturaleza de buda, verdad absoluta, naturaleza original, procedencia original, etc.

14) Shotai (聖諦). quiere decir “santo”, “sagrado”, “noble”. quiere decir “dejar de luchar”, “aceptar”, “reconciliarse”. Shotai es el término con el que los chinos han traducido el sánscrito satya. Puesto que Uchiyama lo pone en relación con el despertar hemos optado por traducirlo como la “verdad suprema”, la verdad a la que han despertado los budas; también es interpretado a veces como la “santa verdad”, la “verdad auto-evidente” o como “las (cuatro) nobles verdades”.